La boda ibicenca de Vera y Raúl entre olivos y viñedos

Vera y Raúl se casaron el pasado 28 de agosto del 2020. Tras tres intentos, sin duda a la tercera fue la vencida y se pudieron dar el sí quiero.
Ellos se prometieron en 2018, en un concierto de Andy & Lucas en Aguilar de la Frontera. Raúl era técnico de iluminación y se conocieron en un concierto de ellos un año antes, con lo cual la pedida no podía ser en otro sitio.
Tras la pedida decidieron celebrar su boda en el verano de 2019, pero los proveedores con los que ellos querían contar no coincidían ningún día, así que acordaron con todos ellos que pospondrían la boda y finalmente se casarían el 2 de mayo de 2020. Tras la llegada del COVID se vieron obligados a aplazar de nuevo. Pero por fin a la tercera fue la vencida.
La celebración
Finalmente Vera y Raúl se casaron el pasado 28 de agosto de 2020 en Castro del Rio, Córdoba. Celebraron una boda civil en Lagar el Puntal, una finca preciosa con unas vistas espectaculares. Aunque en principio su boda no iba a ser así, ellos querían una boda estilo ibicenco en las playas de El Rompido. ¿Pero quién dice que no se puede celebrar una boda ibicenca entre viñedos y olivos? Decidieron mantener el estilo ibicenco, ya que tenían sus trajes y toda la decoración pensada acorde a su boda en la playa.



Una semana antes de la boda, la situación sanitaria se complicó en Montilla y se cancelaron algunas bodas previas a la suya. Pero ellos decidieron seguir adelante y para ello compraron test rápidos para todos sus invitados y para los trabajadores, de tal manera que todos tuviesen un resultado negativo antes de celebrar la boda.
Para el catering escogieron a Catering Davila, se portaron de maravilla y les ayudaron a que se cumpliesen todas las medidas sanitarias y les propusieron soluciones a todos los inconvenientes que fueron surgiendo.
Los novios tienen una empresa de iluminación y audiovisuales, Zull Audiovisuales, y ellos mismos se encargaron de gran parte de la iluminación y el sonido junto con sus amigos SoniLuc Lucena que se encargaron de la iluminación de la cena y la recepción.



Para amenizar la barra libre contaron con el grupo Rockopop, “amigos desde hace años y uno de los mejores grupos de rock-pop de los 80 y 90 de toda la provincia de Córdoba”. Después para animar la fiesta contaron con DJ Edo, otro gran amigo que siguió dándole ritmo a la noche.
El vestido
Para escoger el vestido Vera se probó varias opciones, de diferentes formas y estilos pero no le encajaba nada. Ella tenía claro que quería que la tela de su vestido incluyese algo de brillo. Buscando dio con un vestido que le gustó y acudió a una modista amiga, Mercedes de Diseño MH, le contó cuál era su idea y consiguieron entenderse perfectamente desde el primer momento para hacer el vestido de sus sueños.
El vestido llevaba dos tipos de encaje diferentes uno en mangas y pecho y otro en el resto del cuerpo. Le dieron un toque de color en los puños y le hicieron un escote en la espalda.

Los complementos
Para los complementos Vera eligió una tiara en tonos plata, blanco y azul de la firma Luer. Los pendientes y el collar fueron un regalo de su tía abuela de la joyería de su amiga Paqui Marín, lugar donde también se hicieron con las alianzas. La liga fue el algo prestado y perteneció a su madre. Minutos antes de la ceremonia, el novio le regaló una pulsera que la acompaño durante el gran día.



Anais González se encargó del maquillaje, captó la esencia y la idea de Vera a la primera y consiguió emocionarla con el resultado. Del peinado se encargó Beatriz Márquez que consiguió recrear lo que la novia tenía en mente.
El ramo llegó directo desde Huelva capital, el equipo de La florería se encargó de hacer su ramo de novia y las réplicas que entregaría a las mamás y a su tía abuela.
El traje
Su traje fue toda una sorpresa para Vera. Raúl tenía claro que quería un traje diferente, no quería el típico traje de novio. Para ello contó con Lunettes, una firma en la que siempre ha confiado. Escogió un traje beige que modificó hasta hacerlo totalmente a su gusto y que acompaño con una camisa blanca. A la americana le quitaron las solapas de los bolsillos y eliminaron las solapas laterales para crear un cuello Mao, eliminaron la raya del pantalón y lo hicieron un poco más estrecho.



Para ayudarles en la organización de la boda contaron con Marina, wedding planner de Martina se casa que se encargó de estar pendiente de todos los detalles y de ayudar a los novios a que todo saliese perfecto. Del video de encargaron Sebas y Adrián. Para las fotos contaron con el gran Ivo Sousa y su compañero Manu Fornet, a continuación os dejo el resultado que no puede ser más espectacular.
¡Enhorabuena chicos!
¿Tú también quieres contarnos como fue tu gran día?
Sígueme en mis redes sociales para no perderte nada
Suscríbete a mi Newsletter con tu correo electrónico para estar al día de todo lo nuevo







































