
Estefanía y Samuel se conocieron por casualidad en la autoescuela donde ambos daban clases. Tiempo después coincidieron de nuevo en Ronda, en ese momento comenzaron a hablar aunque sólo como amigos, esa amistad les llevó a unir sus caminos.
La pedida
En 2019 por San Valentín organizaron un viaje a Sevilla. Samuel tenía pensado como le pediría la mano durante ese viaje, estaba todo planeado para pedírselo en el Puente de Triana de camino a cenar por la zona. A última hora cambió el plan, Estefanía le propuso a Samuel no salir del hotel aquella noche ya que llevaban todo el día andando y estaba muy cansada.
El plan había cambiado, pero Samuel estaba decidido a pedir la mano de Estefanía la noche de San Valentín, llevaba con el anillo en el bolsillo del abrigo todo el día y no podía aguantar más. Finalmente aquella noche de San Valentín en su habitación del hotel Samuel le hizo la gran pregunta.
La celebración
Celebraron su boda el pasado 10 de julio en Ronda, tras posponer su boda prevista para el 8 de agosto de 2020, como tantas parejas, por la pandemia. Celebraron una ceremonia religiosa en la Iglesia de Padre Jesús, una iglesia a la toda la familia de Estefanía había estado muy vinculada.
Para la celebración se trasladaron a La Marabulla, una finca preciosa con unas vistas espectaculares del tajo de Ronda. Para su primera fecha el lugar escogido era otro, pero al aplazar su boda se vieron obligados a cambiar el lugar de celebración y no pudieron estar más contentos de escoger esta finca.



Mantuvieron en secreto el lugar de la celebración para sus invitados hasta el último momento, organizaron autobuses para todos sus invitados y los llevaron hasta este lugar que además de bonito es muy poco conocido ya que ha empezado a realizar eventos hace relativamente poco tiempo. Del catering y la decoración floral de la finca se encargó Catering La Serrana. Confiaron en Copymania Ronda para encargar toda la papelería.
El vestido
Estefanía tenía claro que quería poder cambiarse de vestido y escogió dos vestidos diferentes. Un primer vestido largo para la primera parte de la celebración y un vestido de novia corto mucho más cómodo para la segunda parte, “todo un acierto porque ese 10 de julio hizo mucho calor” me cuenta Estefanía.
Su primer vestido lo escogió en Azahar Novias, una tienda especializada en vestidos de novia de Ronda. Tenía una idea muy clara de como debía ser su vestido de novia, corte de sirena, manga larga y escote delantero. Escogió varios vestidos de los que aparecían en el catálogo, se enamoró de uno de ellos porque cumplía todos los requisitos que tenía en mente, estaba decidida a que ese vestido fuese el suyo.
Una de las amigas que la acompañaba durante la prueba había escogido otro vestido, un estilo diferente con más encajes y falda de tul. Estefanía se lo probó para agradar a su amiga y verse algo diferente, pero tenía claro que aquel vestido no era para ella, no era lo que estaba buscando y sabía que no le iba a gustar. Su sorpresa fue que al vérselo puesto se enamoró de él.
Su segundo vestido fue un diseño mucho más cómodo y simple. Contó con una modista de confianza para confeccionar ese vestido sencillo que tenía en mente. Un besito corto, con escote delantero en V y una maxi lazada en la espalda.
Los complementos
Para el tocado escogió un diseño de Maite Cárdenas en tono plateado combinado con unas flores en tonos rosas y celestes, para llevar ese “algo azul” que tan buena suerte da al matrimonio. Lo combinó con unos pendientes de cristal que combinaban perfectamente con su tocado.

Lolitablu fue la firma escogida por Estefania para sus zapatos de novia, fue una de sus primeras compras para aquel día. Escogió un modelo en tono rosa empolvado combinado con la suela fucsia y un adorno de cristales en la parte delantera. Unos zapatos comodísimos que aguantó durante toda la noche.
De toda la decoración floral y del ramo se encargó Azahar Arte floral, donde la aconsejaron perfectamente para que toda la decoración floral y que su ramo se adaptase perfectamente a su gusto y a su vestido.
Para el maquillaje Estefanía quería algo muy natural y sencillo, que mantuviese la esencia de su forma habitual de maquillarse y que no la hiciese sentir rara. Nury Beauty, recomendación de unos familiares, fue la encargada de elaborar un maquillaje de novia en tonos nude acorde a lo que Estefanía andaba buscando. María y Lorena Nail Hair se encargaron del peinado y la manicura del gran día. Para el peinado escogieron una trenza que desmontaron en la segunda parte de la celebración convirtiéndola en un semirecogido muy cómodo.
El traje

El novio llevaba un traje de chaqueta azul marino de la firma Cristina Piotto Trajeria, lo combinó con un chaleco en tonos azules y una corbata en el mismo tono azul del traje. Como complementos escogió unos tirantes, zapatos negros y unos gemelos del Betis como buen bético.
Estefanía llegó hasta la iglesia en coche de caballos. Recuerda su llegada a la iglesia como uno de los momentos más especiales de toda la boda, todos la estaban esperando y Samuel estaba emocionadísimo al verla llegar. Otro de los momentos más inolvidables de la boda fue la entrada al banquete, con su canción favorita “Esto no acabará” de Antonio José y unas bengalas rojas.
Para las fotos confiaron en I. Morales Fotografía, se encargó de hacer su preboda, boda y postboda. A priori no pensaban contar con videógrafo, pensaban que con las fotos tendrían suficiente, pero una compañera del trabajo que se casó anteriormente le recomendó encarecidamente contar con este servicio y les recomendó al equipo de Rafa Visual de Jerez. No pueden estar más contentos de haberse decidido finalmente a tener vídeo.
A continuación os dejo un resumen de lo que fue la boda de esta pareja.
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