
La historia de María y Daniel comenzó hace casi 8 años. Se conocieron en un rodaje, Daniel era el director de arte y María era una de las actrices del reparto. Su historia, como ellos dicen, es de cine.
Su pedida fue en Copenhague hace 3 años, aunque lo hicieron público entre sus seguidores en un viaje que hicieron meses después a Cuba. Un viaje increíble justo antes de la pandemia.
La celebración
Ellos tenían muy claro cuales debían ser los 3 puntos a tener en cuenta para diseñar su boda: gastronomía, algo que les apasiona, música y personalización.
María y Dani celebraron, lo que ellos denominan «una boda Cubañola”. Daniel es cubano y María es madrileña con sangre abulense, tenían claro que estas dos culturas tenían que estar muy presentes el día de su boda.
Daniel es artista y María se dedica al marketing y a los eventos, por eso todo tenia que tener sentido y estar muy conectado con ellos y con como son. Las fotos y el vídeo son para siempre, por eso tanto el lugar como la decoración tenían que seguir una misma línea y debían estar llenos de su esencia.
Ambos están muy relacionados con el mundo de la música, María se ha dedicado durante 10 años a este mundo y Dani toca varios instrumentos, por eso era un elemento fundamental que tenía que estar presente el día de su boda.
Se casaron el pasado 10 de octubre en una ceremonia religiosa celebrada en la Iglesia de San Millán, en Segovia. Para la posterior celebración escogieron la preciosa Finca Las Margas, un antiguo caserío que data del siglo XVII, un precioso lugar para celebrar, del catering se encargó Antonella Catering.
El vestido

María escogió su vestido en Atelier Pronovias y para complementarlo escogió un velo de la diseñadora María Barragan. Algo que ella tenía muy claro es que quería un velo de 5 metros y medio, algo por los que tuvo que pelear mucho, pero al final acabó consiguiendo el resultado que ella buscaba. Un look atemporal, sencillo y con muchos detalles que lo hacían muy especial y sexy.
Jorge Larrañaga fue el diseñador escogido para los zapatos a medida de María. En cuanto a los complementos, lució unos pendientes que consiguió en una joyería de Dublín (donde vivió durante una temporada), un colgante de la firma Buena Letra, una pulsera de Agatha, una prestada de su madre y una muy especial de Cuba. Lució varios anillos de las firmas Bea Soldado, Tous y Swarovski. Las alianzas las escogieron en Rabat.
El ramo de la novia, uno de los elementos más especiales del look, se lo hicieron en Floreale. En concreto se lo hizo su tía que trabaja en Floreale, con lo cual adquirió un significado aún mayor.
María decidió optar por lucir un segundo vestido para la fiesta. Este segundo vestido se lo hizo su abuela que ha sido modista toda la vida, y entre las dos hicieron el diseño del mismo. Un estilo totalmente diferente muy rollo Hollywood con el que María se sintió libre para poder bailar y con el que se sintió muy ella misma.
El traje
Trajes Guzmán fue la firma escogida por Dani para su traje de novio. Para completar el look escogió corbata y gemelos de la firma Carlo Visconti y zapatos de la firma Moreschi.


Detalles especiales
Toda la papelería de la boda fue un diseño de los novios, totalmente personal. El mapa que entregaron a sus invitados fue pintado e ilustrado por Dani, todo lo imprimieron en Flyer Club e incluyeron unos menús en tela que les imprimieron en Cloud Print.
A todos sus invitados les regalaron unas bolsas diseñadas por ellos mismos que también imprimieron en Clud Print junto con los menús. Además regalaron unos perfumes con una fragancia personalizada por ellos que consiguieron en Dejavú, ya que maría y Dani son unos amantes de los aromas y los perfumes de nicho.
Pero como todas las historias reales, no todo el camino hasta el día de su boda ha sido fácil. Ellos decidieron casarse en 2020, pero nadie esperaba que una pandemia mundial se lo fuese a impedir. Como muchas parejas, ellos también se vieron obligados a posponer la fecha de su boda. Cuando comenzó la pandemia María se quedó atrapada en Dublín sin poder volver a España y pasó sola el COVID allí. La pandemia se llevó a varios familiares y María se quedó sin trabajo.
La familia de Dani no pudo viajar a España por las restricciones en Cuba, pero intentaron tenerles presentes durante toda la celebración por videollamada.
Se vieron obligados a cambiar el lugar de celebración tras cambiar, hasta en tres ocasiones, la fecha de su boda. Cuba atravesaba unos problemas políticos meses antes de la boda con lo cual Dani no podía acceder a la documentación que necesitaba para que el párroco les pudiera casar y dos meses antes de la boda el párroco se negaba a casarles.
Pero como en todo camino, siempre hay luz. Consiguieron cambiar de finca, consiguieron un nuevo párroco y consiguieron la partida de bautismo de Dani, su origen anglicano permitió que el obispo de Madrid le diese la confirmación y pudiesen unirse en matrimonio.
Dos semana antes de la boda se quedaron sin voz femenina para la iglesia, esto dio pie a que María, por sorpresa, le cantase al novio tras el si quiero creando un momento inolvidable.
Todos los músicos y DJ’s que añadieron la música a su boda fueron amigos y consiguieron crear un ambiente súper agradable para ellos.
A veces el camino no es fácil, de pronto todo empieza a salir mal y parece que el destino está en nuestra contra, pero siempre hay que confiar en que todo saldrá bien.
Os dejo con una selección de los momentos más especiales e la boda de María y Dani, para guardar el día más especial de sus vidas confiaron en el trabajo de Nacho del Rio y aquí os dejo el resultado de su trabajo.
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